Las lluvias previstas para este viernes y sábado en Honduras no alcanzarían los niveles necesarios para dar inicio a la siembra de postrera, advirtió el Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), adscrito a la Secretaría de Estado en Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco).
Francisco Argeñal, director de Cenaos, explicó que las precipitaciones pronosticadas dejarían acumulados de apenas cinco milímetros, una cantidad insuficiente para generar las condiciones de humedad requeridas en los suelos agrícolas.
La siembra de postrera corresponde al segundo ciclo agrícola del año en Centroamérica y normalmente se desarrolla entre agosto y septiembre, una vez concluida la canícula o período más seco del invierno.
No obstante, en Honduras el comportamiento del fenómeno climatológico El Niño ha provocado una prolongación de la canícula, situación que ha retrasado el comienzo de este ciclo de siembra.
Lluvias más intensas llegarían a finales de septiembre
Según las estimaciones de Copeco, sería hasta finales de este mes cuando podrían presentarse precipitaciones con la intensidad suficiente para favorecer la preparación de los terrenos destinados a la agricultura.
Estas lluvias también serían necesarias para contribuir a la recuperación de los niveles de las represas que abastecen de agua a Tegucigalpa.
Argeñal señaló que las precipitaciones registradas recientemente han sido débiles y han dejado acumulados que no superan los 10 milímetros.
En el caso de la capital hondureña, explicó que se requieren al menos 100 milímetros de lluvia para lograr una recuperación de los embalses que permita mejorar sus niveles de abastecimiento.
De esta manera, las condiciones actuales mantienen retrasado tanto el inicio de la siembra de postrera como la recuperación de las reservas de agua en la capital.

