La producción de granos básicos en Honduras enfrenta un panorama preocupante debido a las condiciones climáticas previstas para los próximos meses. El productor Darwin Cálix alertó que la inseguridad alimentaria podría intensificarse por los efectos combinados del cambio climático, el fenómeno de El Niño y una canícula que se proyecta se extienda desde el 15 de julio hasta los primeros días de octubre.
Según Cálix, estas condiciones afectarán principalmente al corredor seco, donde miles de familias dependen de la agricultura de subsistencia para garantizar su alimentación e ingresos. En ese contexto, lamentó que el país aún no cuente con una estrategia agroalimentaria clara para responder a los desafíos que representan estos fenómenos climáticos.
El productor estimó que la prolongada sequía provocará la pérdida de aproximadamente dos millones de quintales de maíz y frijol en la región del corredor seco, una situación que incrementaría la vulnerabilidad de las comunidades rurales y pondría mayor presión sobre el abastecimiento de alimentos.
Asimismo, hizo un llamado a las autoridades para implementar medidas que permitan asegurar el suministro de alimentos a las familias que resulten afectadas por la reducción de las cosechas, al considerar que el impacto de este año podría superar al registrado en temporadas anteriores.
Cálix advirtió que, aunque las sequías han sido recurrentes en el país, las proyecciones indican que en 2026 abarcarán una mayor extensión del territorio nacional, por lo que sus efectos sobre la producción agrícola y la seguridad alimentaria serían más severos.

