La Conferencia Episcopal de Honduras lanzó un contundente mensaje pastoral en el que advierte sobre el impacto de la violencia, la pobreza, la migración forzada y la falta de oportunidades laborales que continúan afectando a miles de familias en el país.
En su pronunciamiento público emitido este miércoles, los obispos señalaron que la realidad que enfrentan muchos hogares hondureños está marcada por el miedo, el duelo y la inseguridad, como consecuencia de los altos niveles de criminalidad que persisten en el territorio nacional.
La Iglesia católica expresó su solidaridad con las familias que han perdido a seres queridos en hechos violentos, muchos de los cuales —según indicaron— permanecen sin resolver, generando un sentimiento de impunidad en la sociedad.
El mensaje también puso especial énfasis en la violencia contra la mujer, al advertir que toda forma de agresión física, psicológica, sexual, económica o moral constituye una grave violación a la dignidad humana y afecta a toda la comunidad.
Asimismo, la jerarquía eclesiástica advirtió que factores como la pobreza estructural, la falta de empleo y la migración obligada están provocando la separación de familias y el debilitamiento del tejido social. A ello se suman problemáticas como la desintegración familiar, las adicciones y el abandono de adultos mayores.
Pese a este panorama, la Conferencia Episcopal destacó el ejemplo de numerosas familias que, en medio de las dificultades, continúan siendo un testimonio de fe, solidaridad y resiliencia.
En su mensaje, la Iglesia reafirmó que la familia constituye “el patrimonio más valioso de Honduras” y un pilar esencial para la construcción de una sociedad más justa y solidaria.
De igual forma, los obispos hicieron un llamado a las autoridades del Estado a impulsar políticas públicas efectivas que protejan a los sectores más vulnerables y enfrenten con mayor firmeza la violencia, la corrupción y la injusticia.
El pronunciamiento también incluyó un mensaje dirigido a padres, madres, hijos y jóvenes. En él se subraya que la familia es la primera escuela de valores, donde se forma la dignidad humana, el respeto, la responsabilidad y la fe.
En ese sentido, se exhorta a los padres a asumir su papel en la educación y acompañamiento de sus hijos, mientras que a los jóvenes se les invita a valorar la vida familiar y reflexionar sobre su vocación dentro del hogar.
Finalmente, el mensaje, leído públicamente por el portavoz eclesiástico, padre Juan Ángel López, reafirma el compromiso de la Iglesia de acompañar a las familias hondureñas e integrarlas como protagonistas de la evangelización en el marco de la Santa Misión 2026, promoviendo la esperanza y los valores del Evangelio en todo el país.

