Una reunión familiar terminó en tragedia en el estado de Ohio, Estados Unidos, luego de que cinco personas perdieran la vida al ser arrastradas por la corriente del río Scioto mientras intentaban rescatar a uno de sus familiares.
Entre las víctimas mortales figuran cuatro ciudadanos hondureños originarios del municipio de Lepaera, departamento de Lempira, y un ciudadano salvadoreño. De manera preliminar, han trascendido los nombres de Miguel, Carmen, José Mario Pineda Díaz, de 33 años, y Marina Sulmy Regalado Miranda, de 29 años. No obstante, las autoridades estadounidenses continúan con las investigaciones para confirmar oficialmente la identidad de los fallecidos.
De acuerdo con el reporte de las autoridades, el hecho ocurrió en la localidad de Powell, al norte de Columbus, cuando uno de los adultos ingresó al río para nadar, pero comenzó a presentar dificultades para mantenerse a flote.
Al percatarse de la situación, otros miembros de la familia ingresaron al agua con la intención de auxiliarlo. Sin embargo, la fuerte corriente terminó atrapándolos, desencadenando una serie de intentos de rescate que culminaron con la muerte de cinco personas.
La emergencia fue alertada por un conductor que observó a un menor correr desesperadamente en busca de ayuda. El niño informó que varios integrantes de su familia se encontraban en peligro dentro del río, por lo que el ciudadano notificó de inmediato a las autoridades a través del sistema de emergencias 911.
Los equipos de rescate localizaron inicialmente a dos mujeres, quienes fueron trasladadas a centros asistenciales, donde posteriormente se confirmó su fallecimiento. Horas después, los rescatistas recuperaron los cuerpos de tres hombres que permanecían desaparecidos, elevando a cinco el número total de víctimas.
Las autoridades también informaron que entre los fallecidos se encontraban dos parejas de padres de familia. Como consecuencia de la tragedia, dos menores de edad, ambos menores de diez años, quedaron bajo la protección de los servicios de atención infantil.
Según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el río Scioto registraba ese día un caudal superior a los niveles habituales, con corrientes más intensas de lo normal, una condición que habría influido de manera determinante en el fatal desenlace.

