Honduras alcanzó una puntuación general de 0.41 en el Índice de Estado de Derecho 2026, divulgado este miércoles por el World Justice Project (WJP), y se situó en la posición 115 de los 143 países evaluados, tras registrar una disminución inferior al 1 %.
La variación fue mínima en comparación con el informe anterior, por lo que el país prácticamente mantuvo su posición en la clasificación internacional que mide el desempeño del Estado de derecho.
En el ámbito de América Latina y el Caribe, Honduras ocupó el puesto 27 de 32 países evaluados. Uruguay, Costa Rica y Barbados encabezaron la clasificación regional, mientras que Nicaragua, Haití y Venezuela registraron las puntuaciones más bajas.
Por otra parte, entre las naciones de ingresos medios-bajos, Honduras se posicionó en el lugar 18 de un total de 33 países.

Libertades y participación ciudadana muestran resultados diferenciados
El informe del WJP advierte sobre el afianzamiento de tendencias autoritarias a escala mundial. Según el documento, más del 86 % de los países experimentaron un deterioro en al menos una de las salvaguardas del Estado de derecho durante un periodo de cinco años.
En materia de libertad de opinión y expresión, el estudio identificó retrocesos en el 64 % de los países analizados, aunque Honduras no figura entre las naciones afectadas en este indicador.
Una tendencia similar se observó en la libertad de reunión y asociación, que disminuyó en el 67 % de los países, así como en la participación cívica, que registró un retroceso en el 65 %. En ambos indicadores, Honduras tampoco aparece entre los países que experimentaron una reducción, según el reporte.
Sin embargo, estos resultados puntuales no representan una mejora general del país en el conjunto de los indicadores evaluados, ya que su puntuación global registró un leve descenso.
Debilitamiento de los sistemas judiciales a nivel mundial
El análisis también identifica dificultades en el funcionamiento de los sistemas de justicia. De acuerdo con el WJP, el Estado de derecho se debilitó en el 64 % de los países en el ámbito de la justicia penal y en el 58 % en materia de justicia civil.
El organismo destacó que la influencia indebida del gobierno fue un factor central en ambos retrocesos.
Asimismo, el informe advierte que los poderes judiciales están perdiendo terreno frente a la expansión del poder ejecutivo. Los límites al poder gubernamental en relación con el judicial disminuyeron en el 63 % de las naciones evaluadas, aunque Honduras no fue incluida entre los países que registraron ese deterioro específico.
Pese a los resultados observados en algunos indicadores de libertades y participación ciudadana, Honduras mantiene desafíos en áreas como el acceso a la justicia civil, la asequibilidad de los servicios judiciales y la discriminación.
Los resultados reflejan un panorama desigual para el país: mientras ciertos indicadores no muestran los retrocesos identificados en buena parte del mundo, la puntuación general evidencia una ligera disminución en el desempeño de Honduras en materia de Estado de derecho.

