El Gobierno de Honduras anunció medidas extraordinarias para reforzar la atención en los municipios que enfrentan mayores consecuencias por la falta de lluvias, con énfasis en seguridad alimentaria, acceso al agua, salud y respaldo a los sectores productivos.
El secretario de Estado en Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), Reinaldo Sánchez, informó que, por instrucción del presidente de la República, 75 municipios podrán disponer anticipadamente de recursos correspondientes a transferencias municipales para complementar la asistencia que ya brindan las instituciones estatales y organismos de cooperación.
Según las evaluaciones realizadas con la red humanitaria y agencias de Naciones Unidas, el número de municipios afectados pasó de 48 a 70 y posteriormente llegó a 75. De este total, alrededor de 50 requieren atención prioritaria debido a la severidad de los efectos provocados por la sequía.
Copeco ya mantiene operaciones de asistencia humanitaria en aproximadamente 35 municipios, donde se distribuyen alimentos a familias afectadas. Los paquetes contienen productos básicos calculados para cubrir las necesidades de un núcleo familiar de cinco personas durante cerca de un mes.
La respuesta también contempla acciones para garantizar el abastecimiento de agua, atender necesidades sanitarias y respaldar a agricultores y ganaderos, sectores particularmente vulnerables ante la prolongada ausencia de lluvias.
Sánchez adelantó que las autoridades pretenden incorporar próximamente a otros 19 municipios mediante transferencias condicionadas, con el propósito de que las familias puedan adquirir alimentos de acuerdo con sus necesidades.
El funcionario remarcó que la ayuda debe distribuirse sin distinción política y aseguró que la instrucción presidencial es coordinar con todos los alcaldes, independientemente de su afiliación partidaria.
Asimismo, pidió a las autoridades municipales mantener actualizados los reportes sobre los daños ocasionados por la sequía, debido a que esta información permite establecer el nivel de afectación y definir qué tipo de asistencia requiere cada comunidad.
Las autoridades consideran que la respuesta debe ir más allá de la entrega de alimentos y contemplar medidas de mediano plazo para garantizar el acceso al agua, proteger la salud de la población y reducir el impacto de la crisis climática sobre las actividades agrícolas y ganaderas.

