El Colegio de Periodistas de Honduras (CPH) expresó este lunes su rechazo a las declaraciones ofensivas y descalificadoras emitidas por exfuncionarios del gobierno de Xiomara Castro (2022-2026) contra periodistas y medios de comunicación.
En un pronunciamiento, el gremio cuestionó particularmente las expresiones del exministro de Desarrollo Social, José Carlos Cardona, contra los periodistas Juan Carlos Sierra, Dagoberto Rodríguez y Rodrigo Wong Arévalo, al considerar que los señalamientos forman parte de una tendencia de estigmatización hacia quienes ejercen un periodismo crítico.
El CPH sostuvo que los cuestionamientos a periodistas deben responderse mediante argumentos y transparencia, y no a través de insultos, descalificaciones o ataques personales. Además, advirtió que este tipo de acciones no deben considerarse hechos aislados.
Preocupan posibles acciones judiciales
El gremio también manifestó preocupación por las declaraciones del exdirector del Fondo Social de Vivienda (Fosovi), Gilberto Ríos, quien anunció su intención de emprender acciones legales contra medios y periodistas, entre ellos Esdras Amado López, Nery Arteaga, Marlen Allen y Stephanie Aceituno.
El CPH consideró especialmente delicadas estas advertencias debido a que la gestión de Ríos al frente de Fosovi ha sido objeto de investigaciones por parte del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA).
La organización señaló que los recursos judiciales no deben utilizarse como mecanismos para intimidar, silenciar o castigar investigaciones periodísticas, ni para limitar el derecho de la ciudadanía a recibir información.
CPH defiende ejercicio periodístico
El Colegio de Periodistas reiteró que quienes ejercen la profesión están sujetos al escrutinio y cuestionamiento de los funcionarios y figuras públicas, pero sostuvo que las respuestas deben darse mediante información y argumentos.
Asimismo, afirmó que no responderá a los ataques con insultos y aseguró que continuará defendiendo el ejercicio periodístico frente a amenazas, descalificaciones o intentos de criminalización.
El gremio insistió en que la crítica, la investigación y el cuestionamiento forman parte esencial del periodismo, por lo que rechazó cualquier acción que pueda convertirse en un mecanismo de presión contra periodistas o medios de comunicación.

