Las lluvias previstas para este fin de semana podrían representar un alivio para la crisis de agua que enfrenta Tegucigalpa, debido al ingreso de una vaguada estacionaria que favorecería la recuperación de los niveles en las principales represas que abastecen a la capital.
Francisco Argeñal, del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), informó que el fenómeno comenzará a influir en el territorio hondureño a partir de este fin de semana y dejaría precipitaciones suficientes en Tegucigalpa para mejorar las reservas de agua.
De acuerdo con las proyecciones del especialista, las lluvias podrían permitir que la represa Los Laureles alcance un lleno completo, mientras que La Concepción podría recuperar al menos la mitad de su capacidad.
Argeñal explicó que Honduras se aproxima al final de la canícula y señaló que las precipitaciones en Tegucigalpa comenzarían a registrarse desde el sábado. También indicó que desde este día podrían presentarse lluvias en diferentes sectores del país, incluidos los alrededores de la capital, como la zona de la montaña de Yerba Buena.
Alivio ante niveles críticos de agua
El pronóstico llega en un momento especialmente complicado para el abastecimiento de agua potable en el Distrito Central, donde las reservas de las principales fuentes se encuentran en niveles críticos debido a la prolongada sequía.
La reducción de los recursos disponibles ha obligado a establecer fuertes racionamientos. El suministro mediante el sistema de agua potable ha sido programado con una frecuencia limitada, mientras que el abastecimiento mediante cisternas hacia las zonas altas de Tegucigalpa también ha experimentado restricciones en el flujo y en la periodicidad de los viajes.
La situación hídrica no solo afecta a la capital. La falta de lluvias en buena parte del territorio hondureño ha provocado dificultades en distintos sectores productivos, entre ellos la agricultura y la ganadería, además de generar impactos en la generación de energía hidroeléctrica y otras actividades de la economía nacional.
De concretarse las precipitaciones previstas, las lluvias podrían contribuir a recuperar parte de las reservas de agua de Tegucigalpa y ofrecer un respiro ante la actual emergencia hídrica.

