La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves una nueva estructura de aranceles para las importaciones provenientes de 60 economías, con tasas adicionales de entre el 10 % y el 12,5 %, bajo el argumento de combatir prácticas relacionadas con el trabajo forzoso.
La disposición, emitida por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), dirigida por Jamieson Greer, sustituirá el arancel global temporal del 10 % que había sido aplicado por Washington y que vence este viernes.
En el caso de Honduras, el nuevo esquema no representa un cambio en la tasa aplicada, ya que el país continuará enfrentando un arancel adicional del 10 % para sus exportaciones hacia el mercado estadounidense. La misma medida alcanza a Guatemala, El Salvador y México.
Entre las economías latinoamericanas afectadas también se encuentran Costa Rica, Panamá y República Dominicana, aunque estas enfrentarán un gravamen superior del 12,5 %.
Según la administración estadounidense, los nuevos impuestos comerciales surgen de investigaciones iniciadas en marzo bajo la Sección 301 de la legislación comercial, con el objetivo de determinar si las políticas de otros países para impedir la importación de bienes elaborados mediante trabajo forzoso perjudican a empresas y trabajadores estadounidenses.
La lista de países sujetos al arancel del 10 % incluye, además de Honduras, a Argentina, Bangladés, Camboya, Canadá, Ecuador, India, Indonesia, Jordania, Malasia, Pakistán, Sri Lanka, Trinidad y Tobago y Reino Unido, entre otros.
Mientras tanto, la Unión Europea, integrada por 27 países, recibirá un arancel general del 10 %, y naciones como Japón, Corea del Sur, Taiwán y Suiza también figuran entre las economías alcanzadas, con variaciones dependiendo del producto y origen de las mercancías.
China no aparece en esta nueva lista, debido a que mantiene un esquema de aranceles específicos y superiores dentro de la política comercial de Washington.
La decisión forma parte de la estrategia económica impulsada por Trump desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, marcada por una amplia revisión de las relaciones comerciales internacionales y una disputa legal sobre las facultades presidenciales para imponer nuevos gravámenes.
Tras la anulación de varios aranceles globales por parte del Tribunal Supremo estadounidense, la administración Trump ha recurrido a herramientas como la Sección 301 para continuar aplicando medidas comerciales contra distintos socios internacionales.

