El Gobierno no descarta la posibilidad de reactivar el Aeropuerto Internacional Toncontín para vuelos regionales, como parte de una estrategia orientada a mejorar la conectividad aérea de Tegucigalpa y potenciar el desarrollo turístico de la capital.
El ministro de Turismo, Andrés Ehrler, explicó que actualmente se trabaja junto a la Alcaldía del Distrito Central en acciones relacionadas con el ordenamiento urbano y la planificación turística de la ciudad.
Sin embargo, señaló que antes de avanzar con esta posibilidad deben resolverse aspectos contractuales vinculados al sistema aeroportuario nacional y definir las condiciones necesarias para una eventual operación.
Ehrler destacó que Tegucigalpa representa un punto estratégico para el turismo hondureño, por lo que considera necesario mejorar las condiciones de conectividad y fortalecer la oferta de atractivos para aumentar la llegada de visitantes.
“Hay temas contractuales que se deben resolver primero, además de ordenar los espacios de aeródromos y aeropuertos internacionales, así como los compromisos que puedan asumir las aerolíneas”, explicó.
Toncontín y Palmerola
Sobre la comparación entre el Aeropuerto Toncontín y Palmerola, el funcionario indicó que la discusión no debe enfocarse únicamente en la distancia o ubicación de las terminales aéreas, sino en la capacidad de la capital para generar condiciones que atraigan turistas.
Según Ehrler, Tegucigalpa requiere mayor promoción, desarrollo de eventos, mejor organización urbana e infraestructura adecuada para fortalecer su posicionamiento como destino turístico.
En ese contexto, mencionó la importancia de contar con espacios como un centro de convenciones que permita a la ciudad competir con otros destinos del país en la realización de actividades nacionales e internacionales.
Finalmente, reconoció que disponer de un aeropuerto cercano representa una ventaja para los viajeros, pero afirmó que la conectividad aérea debe complementarse con una oferta turística sólida para lograr un crecimiento sostenido del sector.

