El exfiscal general del Estado, Johel Zelaya, y el exmagistrado del Tribunal de Justicia Electoral, Mario Morazán, fueron señalados por actuaciones contra la democracia y la Constitución de la República.
Ambos fueron vistos compartiendo un café entre risas, una escena que muestra impunidad y burla frente a la falta de acciones judiciales en su contra.
El hecho ocurre en un contexto en el que no se han emprendido acciones de justicia contra los dos exfuncionarios por los señalamientos formulados en su contra.

