La crisis hídrica que afecta a Honduras, con especial impacto en el Distrito Central, llevó este lunes a distintas instituciones públicas y organizaciones de apoyo a presentar un conjunto de medidas destinadas a garantizar el abastecimiento de agua y atender a las familias más afectadas por la sequía.
La Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), en coordinación con UMAPS, COPECO, la Secretaría de Desarrollo Económico, el Instituto de Conservación Forestal (ICF), las Fuerzas Armadas y otras entidades, expuso las acciones que se desarrollan para responder a la emergencia y reducir sus efectos sobre la población.
Durante la jornada, COPECO presentó el panorama de la sequía a nivel nacional, las perspectivas de lluvia para las próximas semanas y la situación de los municipios que han sido incorporados a niveles de alerta debido a la falta de precipitaciones.
El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, reconoció la gravedad del escenario y afirmó que las instituciones deben intensificar las acciones para enfrentar el déficit de agua.
Represa y pozos, entre las principales apuestas
Uno de los proyectos considerados estratégicos para mejorar el abastecimiento de Tegucigalpa y Comayagüela es la represa San José, cuyos trabajos, según las autoridades municipales, están siendo acelerados.
La obra es considerada por la Alcaldía como una de las principales alternativas para incrementar la capacidad de almacenamiento y suministro de agua de la capital.
Mientras avanzan los proyectos de infraestructura, UMAPS y la AMDC mantienen la distribución del recurso mediante camiones cisterna en las zonas donde la escasez es más severa.
Las autoridades informaron que ya se han entregado más de siete millones de galones de agua de manera gratuita a familias de distintos barrios y colonias.
A esta estrategia se suma la recuperación de fuentes subterráneas. Actualmente se analizan 41 pozos, mientras que una primera etapa contempla la rehabilitación de 15, con la expectativa de incorporar producción adicional al sistema de abastecimiento.
Refuerzan vigilancia de las fuentes de agua
La respuesta ante la emergencia también contempla medidas para proteger las cuencas que alimentan los principales sistemas de agua de la capital.
Para ello se coordinarán labores de vigilancia y patrullaje con instituciones como las Fuerzas Armadas, mediante unidades especializadas en rescate y protección forestal; el ICF; el Juzgado de Policía y la Policía Municipal.
También participarán organizaciones de la sociedad civil y entidades vinculadas a la protección ambiental, con el propósito de prevenir actividades que puedan afectar las zonas de recarga y las fuentes que abastecen a la población.
Más de 4,000 familias han recibido asistencia
La emergencia hídrica también ha generado necesidades económicas y alimentarias entre las familias más vulnerables. Como parte de la respuesta humanitaria, más de 4,000 familias ya han recibido asistencia, mientras que el programa contempla alcanzar aproximadamente a 20,000 hogares.
La ayuda cuenta con el respaldo de organismos como el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), GOAL International, Acción Contra el Hambre y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Controlarán precios ante posibles abusos
Las autoridades también anunciaron controles para evitar que la escasez sea utilizada para incrementar de manera injustificada el precio del agua.
La AMDC y la Secretaría de Desarrollo Económico realizarán inspecciones en barrios y colonias para identificar posibles abusos en la comercialización del recurso y proteger a los consumidores.
Los ciudadanos podrán reportar fugas, consultar las fechas de distribución de agua y denunciar cobros excesivos mediante el número de WhatsApp +504 8942-4892 habilitado por la Alcaldía.
Buscan una solución más allá de la emergencia
Además de las medidas inmediatas, las autoridades plantearon la necesidad de desarrollar una estrategia de largo plazo que permita a la capital reducir su vulnerabilidad ante futuras sequías.
La propuesta contempla aumentar la producción de agua, incorporar nuevas fuentes de abastecimiento y desarrollar infraestructura que permita mejorar la capacidad de almacenamiento y distribución.
Zelaya sostuvo que la meta debe trascender la atención de la actual emergencia y avanzar hacia cambios estructurales que permitan garantizar mayor seguridad hídrica para Tegucigalpa y Comayagüela.
Las autoridades hicieron un llamado a la población para reducir el desperdicio y utilizar el agua de manera responsable mientras persisten las condiciones de sequía.
La AMDC aseguró que mantendrá la coordinación con instituciones nacionales, organismos internacionales y comunidades para atender las necesidades inmediatas y avanzar en proyectos destinados a fortalecer el abastecimiento de agua en el Distrito Central.

