Honduras evalúa bombardeo de nubes para enfrentar los efectos de la sequía

La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) analiza una alternativa tecnológica para estimular las precipitaciones en las zonas más afectadas por la sequía en Honduras. La propuesta consiste en utilizar yoduro de plata para realizar bombardeo de nubes, una técnica que sería evaluada con participación del sector privado y organismos de cooperación internacional.

El titular de la SAG, Moisés Abraham Molina, informó que ya se realizó un primer acercamiento con una empresa mexicana que aplica este método en ingenios azucareros de ese país. Según explicó, la tecnología también ha sido utilizada por otros gobiernos de la región, entre ellos Chile.

La iniciativa contempla inicialmente una cobertura cercana a los 30 millones de hectáreas, incluyendo sectores del corredor seco, Tegucigalpa y zonas del Alto Aguán. La intención es favorecer un aumento de las precipitaciones durante los próximos dos meses, aunque el funcionario aclaró que el procedimiento busca estimular las lluvias y no garantizar que ocurran.

Molina señaló que el proyecto podría generar hasta 20 eventos de lluvia dentro del periodo previsto y destacó su posible impacto en el abastecimiento de agua para la población y en las actividades agrícolas y ganaderas.

Otro de los argumentos planteados por la SAG es el costo. El ministro indicó que la aplicación de esta tecnología en el área propuesta representaría un gasto menor frente a los recursos que actualmente se destinan para mitigar los efectos de la sequía. Como referencia, mencionó que la institución ha utilizado alrededor de 20 millones de lempiras para la compra de alimento destinado al ganado.

SAG redirige recursos y busca cooperación

Ante las condiciones climáticas, la SAG también trabaja en la reorientación de recursos para atender las necesidades inmediatas de productores y ganaderos. Paralelamente, gestiona respaldo de organismos internacionales y países cooperantes bajo el decreto de emergencia.

Entre las acciones previstas está la entrega de semilla de sorgo forrajero, con el propósito de apoyar la generación de alimento para el ganado y reducir las pérdidas provocadas por la falta de lluvias.

Represas e infraestructura, entre las prioridades

Molina sostuvo que las soluciones frente a la escasez de agua no deben limitarse a medidas de emergencia. En su opinión, Honduras necesita acelerar la construcción de infraestructura para almacenar y aprovechar las precipitaciones.

El funcionario consideró urgente avanzar en la construcción de represas y afirmó que, si los proyectos avanzan conforme a lo previsto, el país podría contar con tres nuevas obras de este tipo durante los próximos años. También pidió que las futuras administraciones mantengan la continuidad de estas inversiones.

De acuerdo con sus estimaciones, Honduras posee más de un millón de hectáreas de valles con potencial agrícola. Llevar sistemas de riego a unas 500 mil hectáreas requeriría una inversión aproximada de 16,000 millones de dólares, un proceso que, según planteó, tendría que ejecutarse gradualmente y con una planificación de largo plazo.

El titular de la SAG advirtió que la variabilidad climática y el cambio climático siguen aumentando la presión sobre la producción agropecuaria y el acceso al agua. Por ello, planteó combinar las medidas inmediatas contra la sequía con obras de infraestructura que permitan al país reducir su vulnerabilidad y garantizar el recurso para el consumo humano, la ganadería y la agricultura.

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