Homicidios bajan en Honduras, pero otras muertes violentas mantienen alerta sobre la inseguridad

Aunque los homicidios muestran una tendencia descendente en Honduras, otros indicadores de mortalidad por causas externas evidencian que la violencia continúa siendo un problema estructural que requiere respuestas diferenciadas.

La conclusión fue expuesta durante el foro nacional “Violencia y Seguridad en Honduras: balance 2022-2025 y datos preliminares de 2026”, organizado por la UNAH, a través del IUDPAS y el Observatorio Nacional de la Violencia (ONV).

Según el boletín presentado, 7,309 personas murieron por causas externas en 2025, un aumento del 7.5 % respecto a 2024. En contraste, los homicidios disminuyeron 2.1 %, al pasar de 2,690 a 2,633 víctimas.

La tasa nacional de homicidios cerró en 26.2 por cada 100,000 habitantes, frente a 27.2 en 2024. Sin embargo, el ONV advierte que el indicador continúa en niveles elevados.

Violencia se concentra en varios departamentos

El fenómeno presenta importantes diferencias territoriales. Colón registró la tasa más alta, con 49.6 homicidios por cada 100,000 habitantes, seguido de Olancho, Yoro, Copán y Atlántida.

Además, el 88.9 % de las víctimas fueron hombres y el grupo de 20 a 39 años concentró el mayor riesgo.

Otro desafío es determinar las causas de los homicidios: en 1,008 casos, equivalentes al 38.3 %, no se logró establecer el posible móvil.

Accidentes y suicidios también aumentan

Los datos muestran que la violencia no se limita a los homicidios. En 2025 se registraron 2,029 muertes por siniestros viales, un incremento de 7.6 %.

Los motociclistas representaron el 43.3 % de las víctimas y los peatones el 24.2 %.

También se contabilizaron 612 suicidios, con los hombres como principales víctimas. El 35.6 % de estos casos estuvo relacionado con intoxicaciones por plaguicidas.

Para el primer semestre de 2026, el ONV reportó 1,236 homicidios, 1,018 muertes por eventos de tránsito y 218 suicidios, entre otras causas externas.

Expertas piden políticas diferenciadas

Durante el foro, especialistas coincidieron en que la reducción de homicidios no debe interpretarse como una solución definitiva al problema de seguridad.

Las expertas Elizabeth Kennedy, Mirna Flores y Marjorie Echenique, junto a Migdonia Ayestas, destacaron la necesidad de fortalecer la prevención y atender factores sociales, económicos y territoriales que contribuyen a la violencia.

El ONV planteó que las estadísticas deben servir para identificar zonas y grupos vulnerables y diseñar políticas específicas. La principal advertencia es que detrás de cada cifra existe una víctima y una familia, por lo que la seguridad debe abordarse desde la prevención, la investigación, la atención social y el fortalecimiento institucional.

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